Palacio Real de Olite: Almenas, torreones e intrigas palaciegas

por | Top Destinos, Visita Guiada

Desde que el mundo es mundo, los castillos han despertado una fascinación irresistible para el viajero, pues en estas grandes edificaciones han convivido el misterio y el glamour, escondidos en estancias que huelen a pasado, a historias que evocan tiempos lejanos y a venganzas y desafíos, que siempre venían cargados de grandes secretos, que se elevaban a la categoría de épicos, cuando además se unían amoríos entre familias enfrentadas, que hacían temblar los cimientos de la misma existencia.

Aunque en nuestro país existen multitud de castillos de diferente calado, en nuestra visita guiada de noviembre, os queremos acompañar por los recovecos de uno de los palacios medievales más importantes de España, el de Olite, en el que descubriremos la importancia que tuvo, en su día, el Reino de Navarra, sobre todo en su etapa de mayor expansión, cuando este pequeño reino abarcaba los territorios atlánticos, extendiéndose más allá del río Ebro, hasta llegar a las regiones contemporáneas de Aragón, Cantabria, Castilla y León, La Rioja, País Vasco y las circunscripciones administrativas francesas de Aquitania y Midi-Pyrénées, ya en las antiguas provincias de Gascuña y Occitania.

Fue construido en el siglo XV por el Rey Carlos III, como sede de la Corte de Navarra y, debido a su gran belleza, fue considerado como uno de los monumentos más lujosos de Europa en su época.

Cómo llegar

El acceso a Olite se realiza tomando la carretera N-121 desde la autopista AP-15 que atraviesa la comunidad foral de Navarra. No hay pérdida para encontrar el castillo, pues éste se visualiza desde cualquier lugar de Olite. El acceso al interior del mismo se encuentra situado en la Plaza de Carlos III.

Dónde aparcar

Olite es una población muy tranquila, pero siempre es conveniente tomar las precauciones adecuadas. A la hora de gestionar nuestra visita, dos son los lugares que os proponemos para aparcar la autocaravana. El primero lo encontramos en el parking de la estación GPS: N 42º 29´ 8″ / W 1º 38´ 54″ y el segundo, en el área de autocaravanas Olite-Erriberri GPS: N 42º 28′ 50” / W 1º 38′ 51”

Palacio Real de Olite / GPS: N 42° 28′ 54,23″ / W 1° 38′ 58,43″

Qué podremos ver

El Castillo de Olite se divide en tres partes: El Palacio Viejo, convertido en el actual Parador Nacional, las ruinas de la Capilla de San Jorge y el Palacio Nuevo, que es la zona más extensa y visitable. En él encontraremos un complejo conjunto irregular de torres, estancias, galerías, jardines y patios, que le confieren un aspecto algo anárquico, con una singular silueta, que sobresale del resto de la ciudad.

En la actualidad su estado de conservación es muy bueno, aunque se continua con la restauración iniciada en el siglo XX. Sin embargo, no podremos disfrutar ni de su rica decoración interior, ni de sus impresionantes jardines colgantes, que eran uno de los elementos más admirados del palacio, pues estos estaban suspendidos a 20 metros del suelo. De hecho, el peso de los maceteros que albergaban las plantas, estuvieron a punto de hundir el patio, por lo que se vieron obligados a levantar una sala de arquería subterránea como contrafuerte, conocida como la Sala de los Arcos o de los Murciélagos.

 

Comienza la incursión

Un amplio patio nos dará acceso al interior del recinto, que podremos visitar tanto por nuestra cuenta, como de la mano de un guía profesional. Junto a este patio, encontraremos el antiguo Jardín de los Toronjales y dos jardines más, llamados la Pajarera y la Morera. En este último, existe una morera de varios siglos, declarada Monumento Natural.

Tras pasar la zona de jardines, estaremos en el núcleo central del Palacio Nuevo, en cuyo piso encontraremos las cámaras del rey y la reina. Desde la primera cámara se accede a la Galería del Rey, mientras que la cámara de la Reina comunica con un pequeño patio, llamado Patio del Naranjo o Jardín de la Reina.

Las estancias de la Reina

Leonor de Trastámara se casó con Carlos III, siendo usada como moneda de cambio para poner fin a las rencillas existentes entre los reinos de Navarra y Castilla. En sus aposentos encontraremos puertas talladas en madera del Pirineo navarro. La tapicería adornaba sus rincones de forma atractiva y los mejores artesanos españoles y europeos, decoraron la habitación con vivos y atractivos colores. Las paredes de la sala fueron decoradas, asimismo, con esculturas de ángeles, por lo que la estancia se paso a llamar  la Cámara de los ángeles.

El Palacio Real de Olite disponía de la tecnología más avanzada de la época y, prueba de ello, era la utilización de tuberías de plomo para la canalización del agua. La misma la traían desde el río Cidacos, por medio de un complejo sistema hidráulico, y era elevada hasta la torre del Aljibe. De esta manera se entiende mejor la belleza de las fuentes y los jardines de esta zona del castillo.

Cámara del Rey

Contigua a la habitación de la Reina, hallaremos una habitación mayor, denominada la Cámara del Rey. Esta es más amplia, mejor iluminada y poseedora de una colección de relojes mecánicos del rey Carlos III de Navarra, en el pasado. Los amplios ventanales góticos daban cobijo a los huéspedes e invitados.

Al salir de la Cámara del Rey, nos adentraremos en la denominada Galería del Rey o Galería Dorada, situada junto al patio interior, conocido como Patio de las Moreras, compuesto por un ala de dos arcos góticos y dividida en tres secciones verticales. Antiguamente, desde este punto hubiésemos podido disfrutar de los pequeños zoológicos, que incluían animales como lobos, jirafas y pavos reales.

Torres almenadas

Sobre el núcleo central que alberga las cámaras reales, se alza la silueta puntiaguda de las diferentes torres almenadas, que son el símbolo más reconocible de este castillo de cuento de hadas. La más alta y espectacular de todas, es la denominada del “Homenaje”, mientras que la más singular, la encontramos en la torre de las “Tres Coronas”. Desde la torre de los “Cuatro Vientos”, los reyes seguían con atención los torneos y justas.

Antes de concluir nuestra visita, también podremos disfrutar de la torre del Aljibe y de la torre Ochavada, situada en la zona más sombría del palacio, donde encontraremos además una inmensa piedra, que oculta un pozo de hielo de ocho metros de profundidad, que únicamente podremos ver desde esta torre. El lugar es conocido popularmente como «el huevo», debido a su forma ovalada y antaño servía para almacenar capas de nieve, para conservar los alimentos.

Finalizaremos nuestra visita guiada en la torre de la “Joyeuse Garde”, denominada atalaya del vigía, desde la cual podremos disfrutar de una maravillosa panorámica del entorno.

Texto: Loli Beltrán – Fotografía: On Road Magazine

PALACIO REAL DE OLITE

  • Horario: lunes a viernes de 10 a 19 h y los fines de semana de 10 a 20 h.
  • Precio: Adultos: 3.5 €/persona) / niños menores 6 años gratis / Mayores de 6 años: 2€
  • Animales domesticos no admitidos.
  • parking de la estación: GPS: N 42º 29´ 8″ / W 1º 38´ 54″
  • Área Olite GPS: N 42º 28′ 50” / W 1º 38′ 51” (gratuita / máximo 72 horas)

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