El Flysch y su historia escrita en piedra

por | Top Destinos, Visita Guiada

La costa comprendida entre Zumaia, Deba y Mutriku atesora un extenso litoral, repleto de excelentes playas y pueblos pesqueros que, en muchos casos, se presentan ante el viajero como verdaderos cuadros de esencia marinera. Pero, además de su belleza explicita, esta porción del litoral guipuzcoano, conocida como el Flysch, alberga un tesoro geológico en forma de acantilados y una gran historia, envuelta en aparente fragilidad, que se muestra como un libro abierto.

Estos acantilados están compuestos por diferentes capas de rocas superpuestas de origen sedimentario, con características paleontológicas y litológicas, con una composición mineral y fósil muy determinada. De hecho, su singular aspecto de “pastel de milhojas” es el fiel reflejo de la historia de la Tierra, en sus diferentes estadios y, desde hace años, están siendo estudiadas por científicos de todo el mundo, que consideran que el Flysch lleva tatuado en piedra, una vasta historia geológica de 60 millones de años.

Cómo llegar

Tomaremos la carretera nacional N-634 que bordea la costa vasca hasta llegar a la localidad de Zumaia, situada a orillas del mar y de la bahía en la que confluyen los ríos Urola y Narrondo. Si llegamos por la autopista E-5, tendremos que tomar la salida 12 y seguir las indicaciones.

Una vez en la población, nos dirigiremos hacía su área de autocaravanas, situada en el Polígono Industrial Batusta Bidea, junto al rio, a la que accederemos por un desvío bien señalizado, en la rotonda que hay en la misma carretera.  GPS: N 43º 17′ 35” / W 2º 14′ 50” 

Las mareas

Antes de comenzar la ruta es imprescindible consultar el horario de las mareas. Asimismo, es importante iniciar el recorrido un par de horas antes de la marea baja y regresar antes de que comience a subir. De esta manera tendremos cuatro horas para visitar esta maravillosa naturaleza.

Flysch, Zumaia

Comienzo de la Ruta

Tras aparcar la autocaravana, descenderemos el curso del rio a pie, hasta llegar al centro urbano de Zumaia. Una vez en la plaza Amaia, tomaremos la “Itzurun Zuhaitzbidea”, es decir, el camino arbolado de Itzurun, un arbóreo túnel formado por bellos ejemplares de Arce blanco. Este encantador paseo nos conducirá hasta la playa de Itzurun y la Ermita de San Telmo.

San Telmo y sus Ocho apellidos vascos

La ruta comienza en la bonita y famosa ermita de San Telmo, uno de los emplazamientos elegidos por la exitosa película “Ocho apellidos vascos” para escenificar la boda de los protagonistas. En su interior destaca un retablo rococó del siglo XVIII, realizado en madera sin policromar, y las imágenes de Santiago y Santa Clara.

La ermita se encuentra situada en la playa de Itzurun y, desde la misma, tendremos unas fabulosas vistas de los escarpados y verdes acantilados del Flysch. Éstos se extienden a lo largo de 8 kilómetros de costa y, aunque desde este punto solo son visibles unos 200 o 300 metros de los mismos hacia el mar, su extensión total es de unos 5 kilómetros mar adentro.

Punta de Algorri

Proseguiremos nuestro recorrido por el GR-121, abstraídos por la belleza de la costa vasca y a través de suaves prados que flotan entre las brumas marinas de este mar que va y viene, hasta llegar a la Punta de Algorri, situada entre un conjunto de estratos que afloran junto al mar. Al llegar encontraremos un banco y unas escaleras que bajan hacia el mar. Este es el punto de inicio de nuestro recorrido, en el que deberéis ir pertrechados con unas buenas botas de montaña, si no queréis tener problemas.

Como podréis comprobar, la bajamar deja al descubierto retazos de un mundo sumergido, en el que podremos observar la vida marina, por unas horas. Continuaremos paseando por la “rasa mareal mayor del Cantábrico y de Europa” que, como apuntábamos al comienzo de nuestra visita guiada, se extiende 5 kilómetros mar adentro.

El recorrido es bastante asequible, pero el accidentado terreno nos hará ir despacio, por lo que podremos saborear, más si cabe, el fantástico paisaje de extrañas y solitarias playas, que parecen extraídas de cualquier película de cataclismos naturales.

Picnic en el barrio de Elorriaga

Proseguiremos caminando por las arterias de esta tierra fundida con el mar,  hasta llegar a una amplia pista que nos conducirá al barrio de Elorriaga, a través de una playa de enormes cantos rodados, dónde podremos realizar un pequeño picnic, en una zona habilitada, en la que encontraremos bancos y mesas con vistas al mar.

Sakoneta, la cala de piedra

Sakoneta será nuestra próxima parada, ya que es uno de los lugares más bellos del Flysch. El camino que conduce hasta la cala es una verdadera sinfonía de notas cristalinas y tonalidades verdosas, que podremos potenciar en los acantilados de Mendatagaina.

En esta pequeña cala podremos ver como los estratos horizontales del Flysch se muestran en posición vertical. Ello es debido a los poderosos movimientos internos de la Tierra durante el período Cretacico. También podremos observar huellas fósiles de ammonites y otros invertebrados, existentes durante la formación del Flysch.

Tras visitar Sakoneta, proseguiremos en la playa de Mendata, para finalizar nuestra ruta en la bonita y singular ensenada de Aitzuri, desde la cual tendremos dos opciones: La primera es continuar la ruta hasta Mutriku y así visitar el denominado “Flysch Negro”, o regresar al punto de partida, siguiendo las balizas rojiblancas del GR-121. El camino trazado requiere algo de esfuerzo, pero es el precio que deberemos pagar por visitar uno de los lugares geológicos más de moda.

 

Como veis, la Ruta del Flysch es mucho más que una visita, pues va más allá de la pura belleza de su paisaje, ya que su importancia geológica hace que descubramos sucesos de nuestra historia que han cambiado la fisonomía del planeta, y veamos cómo la caída de un meteorito en la Península del Yucatán, que hizo que se extinguieran los grandes dinosaurios y acabara con la mayoría de la vida, hace millones de años, tuvo importantes consecuencias al otro lado del planeta.

Texto: Loli Beltrán / Foto: On Road Magazine

 

 

ACCESO

Tomaremos la “Itzurun Zuhaitzbidea”, es decir, el camino arbolado de Itzurun, un arbóreo túnel formado por bellos ejemplares de Arce blanco. Este encantador paseo nos conducirá hasta la playa de Itzurun y la ermita de San Telmo.

Área de autocaravanas de Zumaia

  • Precio: Gratuito.
  • GPS:N 43º 17′ 35” / W 2º 14′ 50”
  • Plazas: 30

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