Ahorro consumo en una autocaravana: Consejos prácticos

por | En ruta, On Road World

Llega el otoño con sus colores vivos y la promesa de agradables temperaturas. Durante este periodo, son muchos los usuarios que disfrutan de su autocaravana o camper, y continúan viajando aprovechando esta estación repleta de encanto. En mente probablemente tendréis varios viajes programados, sin embargo, cuando uno comienza a pensar en los grandes viajes que se avecinan (puente de diciembre) y todos los Kilómetros que en ellos realizaremos, también piensa en el elevado gasto que el consumo de gasoil significa para cualquier familia. Cierto es que la bajada del precio del combustible ha sido considerable, pero aún así, el porcentaje que el coste de combustible significa en cualquier viaje es, a todas luces, excesivo.

Lamentablemente, este es un gasto que ningún autocaravanista puede evitar, al menos por el momento, pero sí que existen costumbres o hábitos que, realizados habitualmente, consiguen reducir el consumo de carburante.

Elección del vehículo

Cuando uno compra un vehículo, son muchos los factores que tiene que tener en cuenta, pero pocas veces el consumo es uno de ellos. Si bien es cierto que todos intentamos arañar hasta el último céntimo y presionar al vendedor para conseguir el mejor precio, pocas veces pensamos en que la elección de uno u otro vehículo puede conllevar, a la larga, un importante ahorro en combustible.

En este sentido, dos son los factores que deberemos tener en cuenta. El primero, es la aerodinámica, pues ésta juega un papel muy importante en el consumo de carburante. Dentro de las autocaravanas, las capuchinas son las más perjudicadas, mientras que las perfiladas suelen tener unas medias de consumo considerablemente más bajas. Por otra parte, el menor peso y volumen de las campers, las convierte en los vehículos más ahorradores.

El segundo factor es el motor. Dice un famoso refrán “burro grande, ande o no ande” pero cuando hablamos de consumo no conviene seguir el consejo. A menudo, el motor más adecuado para un vehículo no tiene por qué ser el más grande. Una buena relación entre peso y potencia hará, no solo reducir el coste de compra, sino también su consumo durante los años de uso del mismo.

Mantenimiento

Tener un vehículo con un mantenimiento adecuado no solo hará que tenga una mayor vida útil y que nos ofrezca una mejor seguridad durante nuestros viajes, tanto viaria como mecánica, sino también nos permitirá obtener unos valores de consumo más reducidos. En este sentido, realizar los cambios de aceite y filtros del motor cuando toca conseguirá, nos solo prevenir las posibles averías del vehículo, sino también obtener unos valores de consumo mejores.

Los neumáticos

Uno de los elementos que cobra una especial importancia cuando se habla de consumo son los neumáticos, pues el rozamiento que provoca el neumático al girar supone alrededor del 25% del consumo de combustible en un vehículo. De hecho, según los estudios realizados por el fabricante de neumáticos Michelin, los neumáticos consumen un depósito de cada cinco en los turismos y uno de cada tres en los camiones.

Por ello, los fabricantes de neumáticos están trabajando duro para conseguir optimizar sus cifras, sobre todo desde que las emisiones de CO2 priman o penalizan la fiscalidad en muchos países europeos. Es por ello que la elección de un buen neumático puede ser relevante, pero más importante todavía es circular con unos neumáticos en buen estado, tanto en lo que a desgaste se refiere, como a la presión de inflado, pues puede significar una importante reducción del consumo de carburante.

Accesorios

La alteración de la aerodinámica de un vehículo puede ser un factor que incremente su consumo. En este sentido, la instalación de paneles fotovoltaicos, antenas parabólicas u otros elementos en el techo del vehículo, debe hacerse sólo cuando sea imprescindible y siempre de forma que interfiera lo menos posible en el flujo del aire.

En el caso de los porta-bicis traseros, si bien no tienen una gran influencia, el uso de fundas protectoras, especialmente en los vehículos más pequeños como las campers, puede tener un efecto negativo, por lo que es recomendable retirar la funda durante los trayectos más largos y rápidos, y volverla a colocar una vez se haya llegado al destino.

Planear la ruta 

Como todos habréis podido comprobar, el consumo de nuestro vehículo difiere mucho según el tipo de carretera y velocidad a la que circulemos, ya que el elevado peso de una autocaravana la hace poco amiga de las carreteras más pequeñas y los puertos de montaña, al igual que de las altas velocidades, pues todos estos factores hacen que el consumo se dispare. Es por ello que trazar nuestro viaje concienzudamente, buscando el trazado más corto y plano posible, puede significar una reducción de varios litros de carburante.

En este sentido, el uso de autovías o carreteras nacionales de buen firme será la mejor elección, evitando siempre las horas de mayor tránsito.

Al arrancar 

Algunos sencillos hábitos, como esperar a que el testigo amarillo de los calentadores al arrancar se apague, o pisar el embrague y tener el vehículo en punto muerto al hacerlo, evitando así que el motor de arranque tenga que hacer girar también parte de la transmisión del vehículo, pueden contribuir a reducir el consumo de nuestro vehículo.

También conviene esperar unos diez segundos al arrancar,  para permitir que el aceite lubrique todo el vehículo. Al iniciar la marcha, conviene hacerlo poco a poco, hasta que el motor haya alcanzado su temperatura optima, pues durante los primeros minutos de un viaje es cuando el motor emite los mayores índices de CO2.

La conducción 

La conducción que realicemos de nuestra autocaravana puede influenciar, y mucho, en el consumo del vehículo durante un viaje. En este sentido recomendamos utilizar marchas largas, cuando circulemos a velocidad constante. Una vez hayamos logrado alcanzar la velocidad adecuada, el uso de marchas largas y una velocidad constante permitirá, ya no solo relajar al conductor mientras conduce, sino también que el consumo de carburante no se dispare. Hacer uso del “Control de Velocidad”, si disponemos de él, conseguirá reducir también el consumo del vehículo.

Asimismo es recomendable aumentar la distancia de seguridad con tráfico denso, evitando así hacer un uso intensivo de la primera marcha durante las retenciones. Igualmente es importante recordar poner el punto muerto en paradas breves, como semáforos o pasos de cebra, y detener el motor cuando consideremos que la parada va a durar varios minutos.

Texto: Conrado Rodríguez  ·  Fotografias: On Road Magazine

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